VISION

Viernes, 28 Agosto, 2009

BE THOU MY VISION (Letra original en inglés).

Be Thou my Vision, O Lord of my heart;
Naught be all else to me, save that Thou art.
Thou my best Thought, by day or by night,
Waking or sleeping, Thy presence my light.

Be Thou my Wisdom, and Thou my true Word;
I ever with Thee and Thou with me, Lord;
Thou my great Father, I Thy true son;
Thou in me dwelling, and I with Thee one.

Be Thou my battle Shield, Sword for the fight;
Be Thou my Dignity, Thou my Delight;
Thou my soul’s Shelter, Thou my high Tower:
Raise Thou me heavenward, O Power of my power.

Riches I heed not, nor man’s empty praise,
Thou mine Inheritance, now and always:
Thou and Thou only, first in my heart,
High King of Heaven, my Treasure Thou art.

High King of Heaven, my victory won,
May I reach Heaven’s joys, O bright Heaven’s Sun!
Heart of my own heart, whatever befall,
Still be my Vision, O Ruler of all.

Se Tú mi Visión (Letra traducida al español).

Se Tú mi visión, oh Señor de mi corazón;
nada hay más para mí, salvo todo lo que Tú eres.
Tú mi mejor pensamiento, de día o de noche,
en vela o durmiendo, tu presencia es mi luz.

Sé Tú mi sabiduría, y Tú mi verdad;
Siempre contigo y Tú conmigo, Señor;
Tú mi grandioso Padre, yo tu verdadero hijo;
Tú en mi hogar y yo contigo.

Se Tú mi escudo en la batalla, mi espada en la lucha;
Se Tú mi dignidad, Tú mi alegría;
Tú el refugio de mi alma Thou, Tú mi torre alta:
Elévame a las alturas, Oh fuerza de mi fuerza.

Riquezas no anhelo, ni elogios vacíos de los hombres,
Tú mi heredad, ahora y siempre:
Tú y sólo Tú, primero en mi corazón,
Alto Rey del Cielo, my Tesoro eres Tú.

Alto Rey del Cielo, que obtuviste mi victoria,
Pueda alcanzar las alegrías del Cielo, ¡Oh luz del sol del Cielo!
Corazón de mi propio corazón, pase lo que pase,
sigue siendo mi Visión, oh soberano de todo.

Hace un par de semanas estuve en un encuentro organizado por la comunidad católica Fe y Vida: el Vision.es 2009.

http://www.feyvida.com/

El “Vision” pretende ser un cruce de caminos para cristianos de distintas partes que viven su fe en el día a día, un punto de encuentro para compartir experiencias y buscar la voluntad de Dios.

Este año se contó con la participación de varios miembros de la comunidad Alleluia de Augusta (Georgia EEUU).

http://www.yeslord.com/

Hubo diversas charlas, pero con un nexo común: el papel de los cristianos en un mundo que parece alejarse cada vez más del Evangelio y de la importancia, bondades y dificultades de vivir en comunidad. Es de destacar la importancia que tiene la oración en la formación de estas comunidades quienes se han fortalecido espiritualemente antes de lanzarse en proyectos de ayuda a los más necesitados. Cumplen así la palabra que es mejor “quitarse la viga del ojo propio, antes de quitar la paja del ojo ajeno” y es que me llamó mucho la atención la importancia que daban a que la comunidad sea un sitio de “sanación”, un lugar donde las almas heridas de las personas que pertenecen a la comunidad puedan encontrar paz, descanso y refuerzo.

También fue muy importante reencontarme con gente que no veía desde hace mucho tiempo y ver cómo la mano del Señor, se ha ido extendiendo por las vidas de todos ellos y cómo las bendiciones del Espíritu Santo siguen derramándose sobre nosotros sus hijos.

Mi experiencia en el retiro fue una experiencia de reparación, de descanso y de búsqueda de la voluntad de Dios, una oportunidad para parar del estress diario y centrar en mi vida el papel que quiero que Dios tenga en ella. Fue también una llamada a la restitución del Evangelio de Cristo en mi vida y un impulso para seguir dando testimonio de su experiencia.

Por eso yo también quiero decir hoy también, se Tú Señor mi visión, se Tú la luz que guíe mi alma. Guía Señor mis pasos en el camino de la vida, para seguir glorificando tu Santo Nombre y que cada decisión que tome en mi vida sea para honrar tu confianza. También quiero darte gracias, Señor, por cuantos hermanos pones en mi camino, con quienes podemos compartir en la oración tu alabanza, y unidos a Tí formar la comunión de tu Iglesia para la redención del mundo. Amén.


Preciosa Sangre

Viernes, 28 Agosto, 2009

“Porque el alma de la carne está en la sangre y yo la he puesto por vosotros sobre el altar para expiación de vuestras almas, porque es la sangre la que expía por la vida que hay en ella”. Levítico 17, 11.

<< Díjoles Jesús: “En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré al fin de los tiempos. Porque mi carne es verdadero manjar y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece y yo en él. Como yo tengo la vida del Padre viviente que me envió, así el que me come a mi, vivirá de mí. Éste es el pan bajado del cielo. No como el que comieron los padres y murieron. El que come este pan vivirá por siempre” >>. S. Juan 6, 53-57.

En verano, con las vacaciones, el número de donantes se reduce y con ellos las reservas de sangre en los hospitales, además, con los movimientos del tráfico también aumentan los accidentes en carretera, lo que dispara la necesidad de donaciones para realizar transfusiones. Así pues, consciente de estos hechos, y a pesar de mi escasa simpatía por las agujas, reuní valor suficiente para acercarme a una unidad de donación.

Al entrar me facilitaron un cuestionario y me llamó la atención los numerosos motivos por los que una donación puede llegar a ser rechazada. Desde luego las donaciones son algo muy serio, ya que hay que garantizar que la sangre está libre de impurezas que puedan ser perjudiciales para el receptor, ya que lo que está en juego no es ni más ni menos que una vida humana.

Del mismo modo que nosotros donamos sangre para que otros, no importa quiénes sean, puedan tener vida, así Jesús entregó la suya para darnos vida eterna. Su preciosa sangre, libre de las impurezas del pecado, nos es donada para que expiemos nuestras culpas y renovados por ella tengamos una vida plena en Él.

Su carne y su sangre son la carne y la sangre del “hombre nuevo” que habrá de sustituir aquello que en nosotros deseamos redimir y así ser los miembros de la “nueva alianza”.

Donar sangre me ha parecido una experiencia muy positiva, me he sentido útil a la sociedad y me ha permitido reflexionar en dos sentidos, primero en la importancia de mantener unos hábitos de vida saludables y segundo en la vocación de servicio de los cristianos hacia los demás. Por lo primero, recordar que no somos dueños de nosotros mismos, sino que somos administradores de nuestros cuerpos, los cuales son templos del Espíritu Santo. Es nuestra responsabilidad mantenernos saludables y espiritualmente activos, de modo que podamos marcar la diferencia en la sociedad, siendo más eficaces y eficientes en lo segundo, dispuestos para hacer la voluntad de Dios en todo momento y lugar.