Tú estabas allí

Jueves, 28 Agosto, 2008

AVALON – YOU WERE THERE (Letra en Inglés)

I wonder how it must have felt
when David stood to face Goliath on a hill
I imagine that he shook with all his might
until You took his hand, and held on tight.

‘Cause You were there, You were there
in the midst of danger’s snare
You were there, You were there always.
You were there when the hardest fight
seemed so out of reach
Oh!, You were there, You were always there
You were always there.

So there he stood upon that hill
Abraham with knife in hand was poised to kill
but God in all his sovereignty had bigger plans
and just in time, You brought a lamb.

‘Cause You were there, You were there
in the midst of the unclear
You were there, you were there always.
You were there when obedience
seemed to not make sense
You were there, You were always there
You were always there.

So haven’t I learned that my ways
aren’t as high as Yours are
and You alone keep the universe
from crumbling into dust
You are God and though we would
not have understood You
There You were.

Hanging blameless on a cross
You would rather die than leave us in the dark
every moment, every planned coincidence
just all makes sense
with Your last breath.

You were there, You were there
during history’s darkest hour
You were there, You were there always

You were the Victor and the King
You were the power in David’s swing
You were the calm in Abraham
You are the God who understands
You are the strength when we have none
You are the living, Holy one
You were, You are and You will always be
the Risen Lamb of God

You were, You are and You will always be
the Risen Lamb of God

AVALON – YOU WERE THERE (Letra traducida al Español – con algunas licencias para mejorar el efecto dramático -)

Me pregunto como se debió haber sentido David
cuando en el monte encaró a Goliath
imagino que se sintió atenazado ante su tamaño
hasta que tomaste su mano y la sostuviste firme.

Porque Tú estabas allí, Tú estabas allí
en medio de la peligrosa emboscada.
Tú estabas allí, Tú estuviste allí siempre.
Tú estabas allí cuando la batalla más dura
parecía imposible de ganar.
¡Oh!, Tú estabas allí, Tú siempre estuviste allí
Tú siempre estuviste allí.

Allí de pié sobre la colina estaba Abraham
cuchillo en mano para matar [a su propio hijo]
pero Dios en toda su magnanimidad tenía planes mejores
y justo a tiempo, pusiste un cordero [en su lugar].

Porque Tú estabas allí, Tú estabas allí
en medio de todas las dudas
Tú estabas allí, Tú estuviste allí siempre
Tú estabas allí cuando la obediencia
no parecía tener sentido
Tú estabas allí, Tú siempre estuviste allí.
Tú siempre estuviste allí.

Todavía no he aprendido que mis maneras
no son tan perfectas como lo son las tuyas
y solo Tú guardas al universo
de deshacerse en cenizas
Tú eres Dios y aunque
no te hubiéramos entendido
allí estabas Tú.

Un inocente colgado en una cruz
preferiste morir a dejarnos en la oscuridad
cada momento, cada coincidencia planeada
toma sentido
con tu último aliento.

Tú estabas allí, Tú estabas allí
durante la hora más oscura de la historia
Tú estabas allí, Tú estuviste allí siempre
Tú fuiste Victoria y Majestad
Tú fuiste la fuerza en la honda de David
Tú fuiste la calma de Abraham
Tú eres Dios que todo lo sabe
Tú eres la fuerza en nuestra flaqueza
Tú eres el único que es Santo y vives.
Tú fuiste, eres y serás, el Cordero de Dios Resucitado.
Tú fuiste, eres y serás, el Cordero de Dios Resucitado.

 QDOB


La Tempestad Calmada (28-01-2004, adaptación)

Domingo, 17 Agosto, 2008

Marcos 4, 35 – 40.
Aquel mismo día, al atardecer, díjoles: Pasemos a la otra orilla. Dejando la turba, se lo llevaron cual se hallaba en la barca. Y otras barcas le acompañaban. De pronto sobrevino tan brava tempestad de viento, que las olas batían la barca, hasta el punto que ésta comenzaba a inundarse. Mientras, él estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal. Y le despiertan y le dicen: Maestro, ¿no te interesa que perezcamos? Él se levantó, increpó al viento y dijo al lago: ¡Calla! ¡Enmudece! Y amainó el viento, y sobrevino una gran bonanza. Y les dijo ¿A qué tanta pusilanimidad? ¿Cómo no tenéis confianza? Y sobrecogidos de temor, se decían unos a otros: ¿Quién es, pues, éste a quien el viento y la mar obedecen?.

Nuestra vida de cristianos es como la barca de San Pedro, navegamos en un mar que a veces es suave y otras bravo, pero es una barca en la que Cristo está presente porque así nos lo prometió: “Estaré con todos vosotros, todos los días, hasta el fin de los tiempos”.

Desde el mismo momento en que aceptamos a Cristo en nuestras vidas, aceptamos que Él está subido en nuestra barca y eso debería ser un gran motivo de alegría. Jesús está con nosotros, Él llena nuestra barca con su presencia y la completa con otras gratificaciones, ya que cuando Él nos indica dónde y cuándo echar las redes sacamos una gran cantidad de peces, sin embargo cuando nos dejamos llevar por nuestra soberbia y rebeldía, no obtenemos más que decepciones.

Como dice la palabra, aquel día Jesús se echó a dormir en la popa de la barca cuando apareció una tempestad. Entonces los apóstoles, atemorizados, se sintieron solos y desamparados. Sí, Jesús estaba con ellos, pero estaba dormido, ajeno a lo que pasaba mientras una tormenta atroz se les venía encima. En este punto se produce el principal contraste de la palabra, mientras los apóstoles veían en Jesús inoperancia y negligencia, no eran capaces de ver la confianza, la que Jesús tenía en que nada malo iba a suceder. En efecto, el miedo de los apóstoles a naufragar en medio del temporal, el temor al fracaso, fue mayor que la confianza que tenían en Jesús, a quién ya le habían visto hacer varios milagros.

Nuestra vida se parece mucho a la barca de los apóstoles, en ella hay momentos de dificultades, de dudas y miedos. En esos momentos de tribulación nos angustiamos sobremanera, aún más si la presencia del Señor está como oculta, y no es que Dios nos haya abandonado o nos ignore, sin embargo nosotros sí sentimos que es como si estuviera “dormido”. Entonces desesperamos y pensamos que estamos pérdidos: ¡Dios está dormido!, ¡No le preocupa que perezcamos!, ¡No le importamos!, … podemos llegar a pensar que Dios se olvida de nosotros, y no vemos que quizá es al revés, nos ofuscamos tanto con nuestros problemas y dificultades que somos incapaces de ver a Dios y no somos capaces de entender lo que Él nos trata de comunicar, de ver que Él está a nuestro lado y que debemos seguir teniendo confianza en Él, que es quien mejor sabe guiar la barca. Por eso es importante la oración constante, una oración sincera y personal, que mantenga el corazón en vela y atento a lo que en cada momento el Señor está tratando de decirnos.

En resumen:

Primero. – Como barcas en medio del mar, nuestras vidas van a la deriva y pueden verse fácilmente envueltas en momentos de dificultad. Esto es inherente a la condición humana pues nadie está exento de pasar penurias.

Segundo. – Afortunadamente, Dios está con nosotros y nos acompaña en nuestra barca, no sólo está presente en ella, sino que nos ayuda a mantenerla en buen estado: la limpia cuando el pecado la ensucia, la repara cuando está dañada y herida, nos echa una mano cuando lanzamos las redes y nos indica dónde lanzarlas para obtener la mejor pesca (esto es, nos da fuerzas para la vida diaria, y nos mantiene alerta para llenar nuestra vida de lo verdaderamente importante).

Tercero. – No hay que descuidar la relación con Dios, la oración ha de ser constante. Si Dios está con nosotros, ¡aprovechémosle!, no vaya a ser que vengan las dificultades y nos encuentren con la fe dormida, y entonces perezcamos sin remedio, ”despertemos” la fe, mantengámosla fuerte y activa con una oración perseverante.

Cuarto .- Hay grandes tormentas y dificultades pero no nos olvidemos que Dios lo puede todo, “hasta el viento y el mar le obedecen”. Dios tiene autoridad sobre todas las cosas, si Dios está con nosotros, ¿quién nos podrá parar?. Por muy grande que sea el problema, Dios nos ayuda a seguir adelante y por eso …

Quinto .- … hay que confiar en Su manera de hacer las cosas. A veces no lo entendemos pero Dios tiene una manera de resolver los conflictos que puede ser muy diferente a la que nosotros podemos pensar, por eso debemos estar atentos y confiar, confiar plenamente en que al final, si las cosas las hacemos a Su manera, será la mejor forma en que se puedan resolver. En esto consiste gran parte de la Fe: en confiar en que la voluntad del Señor es siempre lo mejor para nosotros.

Recibid un abrazo en Jesús y en María y QDOB.


La Buena Noticia: El mensaje de Jesús (II)

Martes, 5 Agosto, 2008

La instauración del Reino de Dios, no es ningún sistema político que deba instalarse por la fuerza (aunque ya haya habido algunos intentos en la historia), ni es algo que vaya a surgir por arte de birlibirloque, como algo mágico y repentino. No.

El Reino de los Cielos, tal y como se nos empieza a desvelar en las parábolas de Jesús, no son cambios externos en las instituciones, políticas, económicas o culturales de la sociedad, sino que es un cambio interior de cada persona, la conversión del individuo a una nueva manera de obrar y de pensar.

Permítanme decirles, que yo lo veo algo así como la restauración de la creación; en efecto, el hombre creado a imagen y semejanza de Dios, queda alejado de Él por el pecado; Jesús encarnado de María, es Dios que toma la imagen del hombre para reestablecer su anterior dignidad de criatura elegida, y el individuo al convertirse, se hace hombre a imagen y semejanza de Cristo, forjándose la nueva alianza de Dios con los hombres.

El hombre a semejanza de Cristo es un proyecto de hombre muy atrayente. Es un hombre que ama la justicia, es más optimista y bondadoso, huye del rencor y los prejuicios, en su boca está siempre presente la verdad, en su mano la limosna y en su mente la oración. Es una persona consciente que más allá del “ojo por ojo” entiende que debe colaborar a que este mundo sea menos violento y vengativo, que entiende que a veces debe perder para que todos ganen. Ese cristiano es una persona que comprende las grandes paradojas del cristianismo: si das recibes, si mueres vives, …

Lo más fascinante es que este proyecto de Jesús es universal, en él todos tienen cabida, independientemente de su raza, nacionalidad, origen, condición, posición social, etc. porque enraiza con las aspiraciones más íntimas de bienestar de la persona y éstas, la paz, la justicia, la felicidad, … son comunes a todo ser humano.

Recibid un abrazo en Jesús y en María.

QDOB.


La Buena Noticia: El mensaje de Jesús (I)

Martes, 5 Agosto, 2008

S. Lucas 4, 16 – 22

Se llegó entonces a Nazaret, donde se había educado. El sábado según su constumbre entró en la sinagoga y se levantó a leer. Le fue entregado el libro del Profeta Isaías. Abierto el libro, dio con el pasaje en que está escrito: “El Espíritu del Señor que está en mí me consagró. A anunciar la buena nueva a los desgraciados me envió; como heraldo de libertad para los cautivos, de recuperación de la vista para los ciegos; de franca manumisión para los oprimidos. Heraldo del año de gracia del Señor”.

Luego enrollado el libro, lo entregó al ministro y se sentó. Los ojos de todos los que se hallaban en la sinagoga estaban fijos en él. tomó él la palabra y les dijo: Pues hoy ha tenido cabal cumplimiento esta Escritura que acabáis de oir.

Isaías 61, 1 – 3

El espíritu de Yahvé está sobre mí, porque Yahvé me ha ungido y me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres, a curar a los de corazón quebrantado, a proclamar la libertad a los cautivos y la liberación a los encarcelados, a proclamar el año de gracia de Yahvé y un día de venganza para nuestro Dios; para consolar a los que lloran; para alegrar a los afligidos de Sión y darles una diadema en lugar de ceniza, aceite de alegría en lugar de vestido de luto, cánticos de alabanza en lugar de ánimo decaído.

 

Amor, Paz, Alegría, Bondad, Caridad, Justicia, Libertad, Perdón, Consuelo, Misericordia, … son valores que han constituido las máximas aspiraciones del ser humano a lo largo de todas las etapas de la historia.

Para nosotros los creyentes, lo antedicho constituyen las más maravillosas manifestaciones del amor de Dios, la materialización de lo que implica el anuncio de la Buena Noticia, de la que Jesús, como Mesías y enviado del Padre, es el portador.

Tal es el amor de Dios hacia los hombres que todas esas cosas buenas que anhelamos, está dispuesto a dárnoslas, y nos las brinda a través de Cristo. Tomando a Cristo en nuestras vidas, aceptamos su modo de vida, sus valores y nos hacemos colaboradores de su misión salvadora.

AMOR ”Un mandamiento nuevo os doy, que os améis los unos a los otros como yo os he amado”.

PAZ ”Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados Hijos de Dios”.

ALEGRÍA “Estad felices y contentos porque vuestra recompensa será grande en el cielo” // ”Vosotros sois la sal del mundo. Mas si la sal se vuelve sosa, ¿con qué se la salará?”.

BONDAD “El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca cosas buenas y el hombre malo, del tesoro malo saca cosas malas”.

CARIDAD “Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos”.

JUSTICIA “No juzguéis y no seréis juzgados, porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados”.

LIBERTAD ”Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.

PERDÓN “Perdonad y seréis perdonados”.

CONSUELO “Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso”.

MISERICORDIA “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” // “Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia”.

Los cristianos somos por tanto, los constructores del reino y con estos ladrillos debemos edificar la nueva Jerusalén, la Tierra Prometida en la que tengan verdadero cumplimiento las promesas del Señor. No es un trabajo fácil, y muchas veces nos parecerá ingrato, árido y  asfixiante, tened en cuenta que estamos llamados a “devolver bien por mal” y otras tantas veces a “poner la otra mejilla”. Esto no significa ser conformistas, sino fieles cumplidores de la Voluntad de Dios. Al igual que Jesús, que por obediencia al Padre, cargó con los pecados del mundo en la cruz, así nosotros nos hacemos portadores de la misma carga. Cireneos que caminamos con Cristo y que sin Él nada podemos.

QDOB